AL BAJAR DE MI TEJADO

Hoy cuando me disponía a abandonar mi frío y querido tejado te me has aparecido cual estrella fugaz con el corazón de fuego de un cometa.... ahora me siento bien estando aquí abajo, resguardada por las tejas ajadas de mi viejo y amado tejado... soñaré contigo, no puedo evitarlo y no lo haría aunque pudiese, porque no quiero..., ahora aquí envuelta en mis sábanas y abrazando mi almohada, solo te pido que si me ves en tus sueños me observes, me roces sutilmente con tu mirada, shhhhh no digas nada.... siénteme en tu piel, yo te sentiré en la mía...no soportaría que no lo hicieras... y cuando la noche caiga y llegue el día y sea la hora de despertar... abrázame como nunca lo habías hecho antes...
Me recrearé en ese momento en que confundimos sueño con realidad ese pequeño instante que precisa el alma para volver al cuerpo... después de divagar durante la noche por nuestros sueños más profundos... tus ojos, los míos, tu piel, mi piel, tus brazos, yo... cuando despierte subiré a mi tejado a contemplar el amanecer.

Me gusta observar desde mi tejado, es mi atalaya, allí siento seguridad, pero a veces también me gusta abandonar mi refugio, mezclarme, atrapar todas esas imágenes y palabras, empaparme de sentimientos y llevármelos conmigo a ... mi querido TEJADO.

mj dijo
Que lindo escrito! Lleno de esperanza..
saludos
31 Enero 2006 | 01:43 AM