En estos momentos estoy en la parte más alta de mi tejado, siento el frío en mi piel, noto como empieza a brotar el rocío sobre las tejas.
Ya es noche cerrada y el cielo me muestra todas sus estrellas y luceros... esta noche no hay luna, por eso no bajaré de mi atalaya, no me gustan las noches sin luna, son oscuras y tenebrosas.
Esta noche tan solo meditaré, tengo mucho tiempo para hacerlo.
Me da la sensación de que el tejado se vuelve resbaladizo por momentos, las gotitas de rocío lo vuelven un tanto arriesgado, pero yo sé que no me caeré, porque conozco mi tejado como la palma de mi mano.
Me recuesto y siento el frío punzante de las tejas, se eriza mi piel, pero al momento me siento reconfortada porque estoy en mi tejado, solo es para mi, y es único en el mundo, porque lo he construido yo.
Este es mi tejado, en el que anidan los pájaros y crece el musgo, pasando a formar parte de el...de su fisonomía.
Me gusta la noche desde mi tejado, me quedaré un buen rato aquí esperando a que aparezca la luna... (aunque sé que está creciente) y después un café cargado y bien caliente.
kadia desde su tejado.


parece acogedor...y si aparece la luna..uff..Noc_
en mi tejado me siento como una reina, y por supuesto no puede faltar la luna...bienvenida Noc_
¡Qué bonito mirar las estrellas desde el tejado!, y mucho mejor en compañía.
Un beso.
Hola!
Acabo de conocerte...a ti y a tu bonito tejado. Desde el mio, en la ciudad, no puedo ver las estrellas...asi que iré visitándote para verlas desde el tuyo...
Siempre tendréis un hueco en mi tejado y si hace falta hago reformas y lo amplio, aunque la capacidad en estos casos resulta indefinida.
Muchas gracias por vuestra visita a mi humilde a la vez que acogedor tejado... os espero.
cada palabra plasmada en este espacio arranca suspiros, quisiera conocer tu tejado...