Publicidad:
La Coctelera

SOBRE UN LECHO DE PÉTALOS DE FLOR

Desde mi retiro en mi tejado observo como pasan las horas, los minutos, los segundos, fracciones de tiempo que hacen que los recuerdos fluyan en mi mente, como si se tratase de pequeños ríos de agua cristalina y nítida que envuelven la atmósfera, con esa niebla azul, la niebla que en toda su esencia inunda mi ser, y respirando profundo pienso cosas que me hacen reír, contengo imágenes en mis retinas que provocan la sonrisa cómplice que todos guardamos en un rincón no tan escondido de nuestro subconsciente, y brotan las carcajadas, gorgojeando como agua de manantial y trepando por mi faringe y mis cuerdas vocales... se trata de felicidad? o es simplemente un instante feliz, no me importa, lo disfruto como si de un haz de brisa fresca se tratase y cubriese de pétalos con aroma exquisito, las viejas tejas de mi precioso tejado... y en ese lecho de pétalos suaves y delicados de aroma encandilador, soñaré despierta e incluso también dormida....

AGUA DE MANANTIAL

Hoy, es un día mágico, siento en mis venas como brotan nuevos sentimientos, su fuerza, sus ganas, los sueños, las ilusiones.
El descanso me ha hecho bien, desde que te fuiste soy otra, ahora no quiero verte, me siento transformada, y sé que puedo prescindir de tus caricias, de tus miradas, de tus silencios, de tu bienestar fingido, ya no tengo miedo.
Miro desde mi tejado las nubes, el sol, las estrellas, la luna, y me siento bien, sonrío al viento y me devuelve la sonrisa, estos días que pensé que serían pesadillas, me han servido para encontrarme de nuevo, ahora las sensaciones recorren mi piel, desde las puntas de mis dedos hasta el último rincón de mi cuerpo.
Descansar para purificarme ha sido lo mejor que he hecho, ahora siento que algo nuevo me espera, nuevas experiencias y vivencias que harán que vuelva a florecer de entre los espinos, mis pétalos se abrirán entre ellos, brotando llenos de vida, mi frescura asomará al mundo, porque he vuelto, como un manantial fresco que reverbera entre cascadas de color, la frescura me desborda, me llena, me embriaga, y no me detendré porque soy arroyo joven, y quiero atravesar mis propios cauces, surcos inexplorados que abriré a mi paso, con fuerza pero acariciando cada momento porque ahora me toca a mi, es mi turno por fin.
Mi tejado se ha teñido de azul y naranja... no sé porque insistías tanto en que fuese blanco y negro, no hay punto de comparación... te digo adiós, desde hoy me he mudado al mundo del color.
Respiro brisa fresca desde mi tejado, los vientos soplan y me siento tranquila en sus suaves alas, yo me quedo aquí, respirando vida.

TEMO QUE MI LLAMA SE AGOTE

Quiero volar, quiero soñar, quiero ser yo, quiero verter mis ansias, ahora, mañana, cuando sea, quiero que me veas con los ojos del alma,
tus córneas no me valen están preconcebidas y opacas, no puedes hablar así, me haces daño, el mundo ha sido injusto contigo, pero no lo pagues conmigo, yo no he sido la causante de tu mal, sin embargo me esmagas con tus palabras, me haces sentir pequeña, como una simple gota en un gran lodazal, y allí me ahogaré y no te darás cuenta, cuando me busques me hallarás sumida, invertebrada, me siento inerme ante tu ataque, será tu subconsciente pero lo veo en tus pupilas, veo el mal que te han hecho reflejado en ti, disparándome directo al pecho, me asusta, quiero irme lejos, pero sin separarme de ti, me da miedo el no verte, si no estoy contigo mañana sé que te irás y no me dirás nada y yo no lo quiero...
mi tejado no me sirve ahora, ya no es mi plataforma, me siento una pluma triturada si me siento allí arriba, por favor no te comportes como niebla, déjame verte, quiero encontrarte
te espero aquí...
el día que dejes de padecer vuelve, pero no tardes, te lo ruego...
todo eso no te hace bien y no se disipará si tu no lo espantas...
disípalo ya por favor que temo que mi llama se agote.

CICLOS

... me desperté de un zarpazo
me arañó el alma
desgarró mis esencias
me preparó para la lucha...
ayer sentía pánico al pensar
hoy siento ganas de volar
escapar... ni lejos
... ni cerca...
solo a la fuente de los sentidos,
necesito tonificarme
han pasado los ciclos
y como un rayo
se han dispersado
en eléctricas ramas...

mi transporte
es un rayo de luna
en proyección contínua...
el punto de partida
sin dudarlo, mi tejado...

UN TARRO CON FLORES SILVESTRES

Sentada sobre mi tejado cual teja marchita, observo el resto de tejados e imagino sus vidas, las vidas que ocultan tras sus tejas, unas con aspecto más esplendoroso, otras quebradas y desmejoradas por el paso del tiempo...
Mi tejado es todavía joven, aunque algunas de sus tejas hayan sufrido las furias de algunos vendavales que han marcado su fina pero garrida estructura...
Desde aquí arriba observo siluetas, formas abstractas que se entremezclan en la semioscuridad de un farol, entre la penumbra sorprenden mi percepción al transformarse en vidas, vidas que no conozco y aún así me aventuro a descifrar, aquel hombre que comienzo a vislumbrar porque le veo demasiadas noches desde mi tejado abrazar las farolas mientras intenta sacarlas a bailar, aquel niño que vuelve al parque después de haber estado allí toda la tarde para alimentar a las últimas palomas que pronto regresarán a sus nidos, aquel viejo que fuma en pipa y observa en que se ha convertido su hogar definitivo...
Pienso en mi vida, en las almas solitarias, en las caricias fugaces, en la calidez del sol, la tibieza del amanecer, porque ayer subí a ver el amanecer... y de nuevo sentí paz... y pensé en aquellas flores que una vez llegaron a mi cocina, silvestres, salvajes, aromáticas, espléndidas... con presencia de rocío en sus colores cálidos, sus pétalos delicados y sus tallos fuertes de intenso verde... me enamoré... pensaré en aquel tarro con flores y en nuestras vidas... tan solo en la tuya y la mía.

AL BAJAR DE MI TEJADO

Hoy cuando me disponía a abandonar mi frío y querido tejado te me has aparecido cual estrella fugaz con el corazón de fuego de un cometa.... ahora me siento bien estando aquí abajo, resguardada por las tejas ajadas de mi viejo y amado tejado... soñaré contigo, no puedo evitarlo y no lo haría aunque pudiese, porque no quiero..., ahora aquí envuelta en mis sábanas y abrazando mi almohada, solo te pido que si me ves en tus sueños me observes, me roces sutilmente con tu mirada, shhhhh no digas nada.... siénteme en tu piel, yo te sentiré en la mía...no soportaría que no lo hicieras... y cuando la noche caiga y llegue el día y sea la hora de despertar... abrázame como nunca lo habías hecho antes...
Me recrearé en ese momento en que confundimos sueño con realidad ese pequeño instante que precisa el alma para volver al cuerpo... después de divagar durante la noche por nuestros sueños más profundos... tus ojos, los míos, tu piel, mi piel, tus brazos, yo... cuando despierte subiré a mi tejado a contemplar el amanecer.

TEJADO DE RECUERDO Y OLVIDO

Ya me he subido a mi tejado, es una de mis mayores debilidades, no soy una persona con un millón de vicios, pero eso sí, mi tejado es sagrado, no podría pasarme demasiados días sin subirme hasta aquí...

La vista es espectacular, estoy viendo uno de los mejores paisajes celestes de los últimos días, el cielo se va coloreando de un azul de tonalidades más oscuras y hay varias nubes que con el reflejo del sol del atardecer, primeramente se han teñido de rosa, y ahora se convierten en algodones anaranjados, para más tarde volverse otra vez rosados...
Hoy he subido, con la principal inteción de echarles un vistazo a mis queridas tejas, algunas están algo tocadas y no quisiera que se ajasen, aunque supongo que llegado el caso podría sustituirlas, pero es que me gustan así originales en toda su esencia... bueno, no lo pensaré más y trataré de conservarlas tal y como están... mientras duran vida y dulzura...

quién es? he visto a alguien... será el vecino, vaya pués sí!, tiene tantas plantas en su patio..., forman una imagen etérea, aunque ahora se han mustiado casi todas con este frío que seca tanto el ambiente... me gusta el mimo con que las cuida, se ve que es un amante de la naturaleza y de lo bello...

Me acurruco en mi manta, es mi manta de toda la vida, la tengo desde que era un guisante, me gusta, tiene un tacto y un olor peculiar, me trae tantos recuerdos... el cielo se está poniendo increíble... las nubes parecen haberse desteñido, y las brasas del sol al irse apagando ya me dejan ver la primera estrella, veo como centellea... ya son dos, son tantas allí afuera...me encanta observarlas y ver cómo la luna las acompaña cambiando su lilueta, hoy apenas se deja ver, todavía nos oculta sus perfiles...

Tarareo una canción......me imagino su melodía... casi puedo oírla... es mi canción, la que llevo dentro desde hace tiempo...
Que poco se necesita para ser feliz... en estos momentos me ubico en una etapa individual... y con mi cuerpo recostado sobre mis amigas las tejas, recuerdo aquellos días en que compartía este mi tejado con mi alma gemela que voló sin yo esperarlo junto a los pájaros que aquí anidan...
En el tejado del recuerdo y el olvido.

ESTE ES MI TEJADO

En estos momentos estoy en la parte más alta de mi tejado, siento el frío en mi piel, noto como empieza a brotar el rocío sobre las tejas.
Ya es noche cerrada y el cielo me muestra todas sus estrellas y luceros... esta noche no hay luna, por eso no bajaré de mi atalaya, no me gustan las noches sin luna, son oscuras y tenebrosas.
Esta noche tan solo meditaré, tengo mucho tiempo para hacerlo.
Me da la sensación de que el tejado se vuelve resbaladizo por momentos, las gotitas de rocío lo vuelven un tanto arriesgado, pero yo sé que no me caeré, porque conozco mi tejado como la palma de mi mano.
Me recuesto y siento el frío punzante de las tejas, se eriza mi piel, pero al momento me siento reconfortada porque estoy en mi tejado, solo es para mi, y es único en el mundo, porque lo he construido yo.
Este es mi tejado, en el que anidan los pájaros y crece el musgo, pasando a formar parte de el...de su fisonomía.
Me gusta la noche desde mi tejado, me quedaré un buen rato aquí esperando a que aparezca la luna... (aunque sé que está creciente) y después un café cargado y bien caliente.
kadia desde su tejado.